Antonia es una niña de siete años, llena de ilusiones y fantasías, muy pila y tierna, pero se le siente un vacío tras sus ojos. A pesar de su corta edad ha crecido y se ha enfrentado a adversidades que ni siquiera comprende, esperando un final feliz como sucede en sus cuentos de princesas favoritos. Antonia fue un momento de impulsos, pasiones y, tal vez, amor por parte de sus padres, quienes de jóvenes disfrutaban del momento y hacían planes apresurados y con cimientos de aire.
Cuando su madre se enteró de ella sintió mucho miedo, no estaba preparada para algo de tal magnitud, y en el fondo reconocía que su novio tampoco. Apenas podían organizar sus cosas, ella con su estudio iniciando y él con su trabajo de criminalista. Vivían juntos, por esos afanes que ofrece la juventud, en la casa de las tías de su novio, quienes lo criaron. En fin, a pesar de todas las dificultades que se veían venir, decidieron que Antonia debía tener la oportunidad de vivir, no las condiciones en que esto se llevaría a cabo.
Antonia nació. Sus padres estaban felices, muy preocupados pero felices. De ahí en adelante todo fue un conjunto de tropiezos por parte de estos, que quizá pensando que hacían lo mejor por su pequeña actuaban de manera incomprensible, y por supuesto, la más perjudicada siempre fue, y tal vez es, Antonia.
Cuando su madre se enteró de ella sintió mucho miedo, no estaba preparada para algo de tal magnitud, y en el fondo reconocía que su novio tampoco. Apenas podían organizar sus cosas, ella con su estudio iniciando y él con su trabajo de criminalista. Vivían juntos, por esos afanes que ofrece la juventud, en la casa de las tías de su novio, quienes lo criaron. En fin, a pesar de todas las dificultades que se veían venir, decidieron que Antonia debía tener la oportunidad de vivir, no las condiciones en que esto se llevaría a cabo.
Antonia nació. Sus padres estaban felices, muy preocupados pero felices. De ahí en adelante todo fue un conjunto de tropiezos por parte de estos, que quizá pensando que hacían lo mejor por su pequeña actuaban de manera incomprensible, y por supuesto, la más perjudicada siempre fue, y tal vez es, Antonia.